Luis Crovetto, Responsable de Comunicación del Banco de alimentos

Cafés El Abra ha colaborado recientemente con el Banco de alimentos de Bizkaia utilizando sus sobres de azúcar para acercar a los consumidores de café la labor del banco y los datos de contacto para colaborar con el.

El 8 de mayo 1995 comenzó la andadura de esta sociedad sin ánimo de lucro asociada a la FESBAL, Federación Española de Bancos de alimentos, y a la Federación de Bancos de Alimentos de Euskadi. Un total de 18 años trabajando en favor de los necesitados de Bizkaia.

Luis Crovetto, Responsable de Comunicación del Banco de alimentos vizcaíno, repasa la evolución de la institución en esta entrevista.

¿Cuales son los orígenes del Banco de Alimentos de Bizkaia?    

Un banco de alimentos es una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la recuperación de excedentes alimenticios y su redistribución entre personas necesitadas, evitando su desperdicio y mal uso. Los beneficiarios son, principalmente, asilos, centros de acogida, instituciones de apoyo a discapacitados, inmigrantes, drogodependientes, enfermos de Sida, niños, familias, etc.

En este contexto dos personas, Enrique García Lapeña y Manuel Herrero, se plantearon crear un banco de alimentos en Bizkaia después de haberse enterado de la existencia de este tipo de instituciones y haber visitado algunos de las que ya funcionaban en Francia y en algunas provincias españolas.

¿Cómo ha sido la evolución de la organización?

En los últimos 12 años hemos pasado de atender a 5.000 personas, repartiendo 1.300 toneladas a través de 103 entidades a atender a 29.000, repartiendo 3.120 toneladas a través de 229 entidades.

El número de voluntarios es actualmente de 79 y a estos hemos de añadir los 1.000 voluntarios eventuales que ayudan en las campañas en supermercados y grandes superficies.

Los alimentos proceden de Merca Bilbao, cooperativas agrícolas, empresas alimentarias, colectas en colegios, empresas de todo tipo, compras especiales procedentes de donativos de instituciones públicas y privadas, etc. Asimismo, también realizamos intercambios de alimentos con otros bancos de alimentos.

¿Cuál es el perfil del voluntario?

Generalmente son jubilados o prejubilados de todos los ámbitos laborales que se plantean la posibilidad de utilizar su experiencia, capacidades, habilidades y relaciones para realizar una labor altruista.

Durante su trayectoria han recibido reconocimientos y premios.

Agradecemos todos los premios que estamos recibiendo de todo tipo de instituciones. Destacamos el Príncipe de Asturias a la Concordia 2012, el Premio Espejo Público, el Premio Utopía de la Diputación de Bizkaia, el Premio a la solidaridad Antonio Menchaca y el Premio de la Junta de Caridad de la Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao. Estos premios son un acicate a nuestra labor ya que es un reconocimiento público de que nuestro trabajo en favor de la sociedad es valorado y, además, sirve para que nos conozcan y así conseguir más medios para ayudar a los necesitados y atraer personas a participar en nuestra labor.

También queremos destacar que nuestra institución esta reconocida por la Fundación Lealtad, que analizas la trasparencia y buenas prácticas las instituciones sin ánimo lucro.

¿Cómo valoran acciones como la que han puesto en marcha en colaboración con Cafés El Abra?

No podemos olvidar que acciones como la llevada acabo por Cafés el Abra son también reconocimientos a nuestra labor, porque implican que nuestro trabajo en favor  de los necesitados de Bizkaia se conoce y aprecia.

El hecho de que 2.000.000 de sobres de azúcar lleven nuestro logo y animen a colaborar con nosotros implica, además de un reconocimiento por parte de Cafés el Abra, una publicidad impagable y la transmisión de nuestro mensaje a la sociedad desde un medio que tiene una difusión importante y distinta a la habitual.

Su papel cobra mayor importancia en contextos económicos muy complicados como el actual. ¿Es, también, la gente más solidaria?

Respecto a nuestro papel en el momento actual, por desgracia, debido a la situación económica, el número de beneficiarios es cada vez mayor. Hace cuatro años, al inicio de la crisis, atendíamos a 17.000 personas y a finales de 2013 hemos atendido a 29.000. Esto implica, por una parte, un aumento cuantitativo importantísimo, pero además hay un cambio cualitativo ya que el tipo de beneficiario ha pasado de ser inmigrantes y marginales a ser personas que hasta hace poco vivían de su trabajo en condiciones satisfactorias y que en este momento no tienen para comer.

Los bancos de alimentos estamos llevando a cabo una labor muy importante con un grupo de población cada vez más numeroso y vulnerable gracias a la generosidad de la población de Bizkaia y de las instituciones tanto públicas como privadas sin cuya colaboración nuestro trabajo no podría ser llevado a cabo.

Pensamos que si la crisis ha llegado debido a la codicia e ineficacia de unos pocos, la solución llegará gracias a la solidaridad y buen hacer de la mayoría, que se supera ante las dificultades y sabe mirar a los demás para ayudar y no para servirse de ellos. Prueba de ello son acciones como la llevada a cabo por Cafés el Abra y la generosidad de los vizcaínos y vizcaínos de toda edad y condición que aportan su ayuda a las múltiples instituciones que, como el Banco de alimentos de Bizkaia, intentan solucionar los problemas de los más desfavorecidos de nuestros conciudadanos. 

Una característica muy importante y distintiva del Banco de alimentos es que todos los que trabajamos en el lo hacemos de forma altruista sin cobrar nada. Esto implica que los gastos son mínimos y el resultado de las colectas llega íntegramente a los beneficiarios. Estamos seguros de que el conocimiento de esta característica es uno de los motivos de la respuesta de los ciudadanos a nuestras demandas de alimentos, tanto en las campañas como a nivel personal, empresarial e institucional.